2005-07-12

Accion social

(Este post es inútil para la calificación y ajeno a la clase, así que puede ser leído con el desinterés académico debido).

Tenemos que cumplir cerca de setenta horas de labor social, ¿porqué? Es una obligación impuesta de la universidad.
Es lamentable que se imponga una tarea de ayuda al otro; no por la ayuda, sino por el origen de ella. Existen alumnos que asisten Voluntaria y constantemente a estas obras durante su permanencia en la universidad, y después de ella, actitud estimable; pero el resto lo hacemos porque nos hemos creado la imposición. Necesitamos crear mecanismos (en este caso la imposición de la u), para empujarnos a brindar ayuda, necesitamos obligarnos a ayudar y olvidamos que el acto mismo de la ayuda no es más que la ayuda a nosotros mismos; es, la confirmación de nuestro ególatra y humano placer de concebirnos útiles para el otro. El orgullo de ayudar es humano, la creación de la obligación de ayudar es tristemente humano. Es el resultado del miedo a no ser útil. Un amigo es útil, un hermano, una religión, una amante; entonces ser útil al otro es vital para nuestra estabilidad emotiva. Sebastián Tonello, en su estudio de la Psicología Existencialista, explica que si llegamos a tener conciencia de la inutilidad de nuestro papel en nuestro sistema social, nos aniquilaríamos hasta desenlaces psicológicos patológicos, que a su vez, desencadenarían otras consecuencias: búsqueda de una perniciosa soledad, intentos de suicidio, etc.

Estas vacaciones, me voy a cumplir algunas horas de labor social, aún ignoro dónde. Cuando regrese, podré contar a mi hermano o a mi novia que tuve la gratificante experiencia de haber ayudado a construir diez casas por allí y que hice siete cocinas por allá, y que probablemente, las próximas vacaciones, asistiré a escolares que tienen dificultad con su aprendizaje. Y así cumpliré con la obligación de ayudar al otro, con el escondido y modesto orgullo de hacerlo, y de paso, con mis setenta horas.

Algún día, quizá se entienda que el otro no necesita sólo cocinas y casas, ni Dios sólo iglesia y diezmos. Ayudar es grato, y conseguirlo no requiere botas de caucho y viajes a sectores "necesitados".

Un abrazo a los voluntarios, y saludos a los obligados! Todos ayudan, y saben a dónde pertenecen.

1 Comentarios:

En julio 12, 2005 3:56 p. m., Blogger Patricio escribió...

Lo siento. El blog está cerrado. Este post y los siguientes no recibirán crédito para la calificación.

 

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